Encuentro de antiguos alumnos y profesores de las Escuelas Selgas de Cudillero


Celebraron una jornada de convivencia y visitaron las antiguas instalaciones

Hace un par de semanas, en torno a un centenar de antiguos alumnos (los nacidos entre 1961 y 1984) y profesores de las Escuelas Selgas de Cudillero celebraron un encuentro de hermandad. Los asistentes lo describen como «un día lleno de emociones, de encuentros con antiguos compañeros», algunos de los cuales llevaban sin verse hasta 35 años e incluso les costó reconocerse.
Emoción también entre los maestros, muchos ya octogenarios, que rememoraron sus primeros años de carrera docente en las Escuelas Selgas.
El grupo visitó durante la mañana el Museo escolar y las instalaciones de la Escuela, hoy convertidas en instituto de Secundaria, «donde de nuevo fue palpable la emoción que ese momento supuso para los exalumnos que más años hacía que no visitaban el lugar».

Después se trasladaron al salón de actos donde tomó la palabra el antiguo alumnos Javier Fuertes que nació en las propias Escuelas, donde su padre, don Vicente Fuertes (el maestro más longevo) impartía clases entonces. El exalumno lanzó durante su intervención una propuesta que recibió muy buena acogida por parte de los presentes: pedir al Ayuntamiento de Cudillero que una de las calles del pueblo lleve el nombre de doña Maruja Noriega, maestra en las Escuelas Selgas durante más de treinta años durante los cuales se ganó el cariño de cientos de alumnos a los que hoy sigue llamando «mis niños».
También don Vicente y doña Maruja tomaron la palabra para agradecer las muestras de cariño y hablar de sus recuerdos en la Escuela.
La jornada continuó después en el Restaurante Lupa, en San Juan de Piñera, con una comida. Allí se recreó la tradicional ‘Rifa de la xata’ que durante muchos años la familia Selgas llevaba a cabo delante de la iglesia de El Pito cada 25 de julio. Los niños participaban en el sorteo y además recibían cada uno una bolsa de papel con la merienda. En esta ocasión la xata fue de peluche pero, a cada asistente, se le entregó su correspondiente bolsa con chocolatinas, bollo preñao y pastel de hojaldre, como entonces.
El acto también contó la entrega de unos detalles de agradecimiento por su labor docente a los maestros y a la viuda de uno de ellos. El broche final lo pusieron la música y el baile.
Todo el grupo agradeció y felicitó a las cinco exalumnas que se encargaron de hacer posible este emotivo reencuentro: Montserrat González, Ana López, Teresa López, Susana Fernández y Elisa Vior. El entusiasmo de todos los presentes anima a las organizadoras a convertirlo en una cita más habitual y ya se piensa en la edición del año que viene.