Actuaciones de la Confederación en ríos de Belmonte, Villanueva de Oscos y Cudillero

Una inversión de 55.000 euros

Actuación en Villanueva de Oscos

La Confederación Hidrográfica del Cantábrico ha realizado trabajos de conservación y mantenimiento en cuatro ríos de los municipios de Belmonte de Miranda, Villanueva de Oscos, Cudillero y Pravia. La inversión final ascendió a la cantidad de 55.000€

Los tramos en los que se ha actuado son los siguientes:

• En el río Pigüeña, en un tramo de unos 100 metros paralelo a la AS-227 en las cercanías de La Arena (término municipal de Belmonte de Miranda), se ha procedido al desbroce de las márgenes, la retirada de restos naturales (tocones, ramas, troncos, etc.), así como la tala de los árboles secos, enfermos o que presentaban riesgo de caída. La inversión final ascendió a 3.104, €.

• En el arroyo Villanueva, en dos tramos paralelos a la AS-13 situados en los entornos de Villanueva de Oscos y del Ecomuseo del pan en Santa Eufemia, se han realizado trabajos de desbroce, retirada de restos vegetales de distinta naturaleza y tala de árboles secos, enfermos o con riesgo de caída. El presupuesto final ha sido de 7.232,56€.

• En el río Esqueiro, en varios puntos en un tramo de 1100 metros que sigue la senda fluvial situada en las inmediaciones de la población de Prámaro (Cudillero), se han extraído restos vegetales que formaban tapones en el cauce del río. Durante la primera semana de agosto se realizó la recolocación de acarreos acumulados y en la restauración de taludes deteriorados del cauce para la recuperación de su sección hidráulica y favorecer la conectividad longitudinal. Por último, se rehabilitó un tramo de unos 7 metros de la senda fluvial que se ha visto afectada por la última avenida. La inversión aproximada ha sido de 40.000€.

• En el río Narcea, en un tramo de 50 metros junto al puente de Quinzanas (Pravia), se ha realizado la tala y poda de varios árboles con peligro de caída, también se han limpiado los estribos del puente para la colocación de una escala de control de niveles, y por último, se han retirado otros restos naturales de diferente tipología, con un coste final de  4.726, €.

Los trabajos fueron realizados a través de la empresa pública TRAGSA dentro del Programa de mantenimiento y conservación de cauces que desarrolla la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, fundamentalmente fuera de las zonas urbanas donde estas labores son competencia de los ayuntamientos.